Ella un lucero encandila
Su voz eleva el eco de las minas
siembra semilla la cultiva
su paciencia queda y no se olvida
Tiene juramento no elimina
una a la vez ama con valentia
ferrea en vida
coquetea en calles vacias
Ella no es cualquiera ni imaginas
Su talento huele a caña y sidra
Es la que pone a un cuanto pata arriba
Su corazon se escucha y no se olvida